Mientras en muchas ciudades el problema de perros y gatos en la calle crece sin control, en Chihuahua capital ya le están entrando de frente. El alcalde Marco Bonilla suma 3 mil 334 esterilizaciones en apenas 10 meses, como parte de una estrategia que busca frenar la sobrepoblación y, de paso, el abandono que tanto lastima el tejido urbano.
Porque no es solo un tema de animales: es salud pública, es seguridad y es imagen de ciudad. Un perro en la calle no llegó ahí solo.

El Gobierno Municipal activó dos frentes: un Centro Fijo de Esterilización en el Periférico de la Juventud, con costo accesible de 200 pesos, y el Esterimóvil que recorre colonias llevando el servicio gratis a donde más se necesita.
Aquí el mensaje es claro: quien abandona, paga. Las sanciones pueden llegar hasta 10 mil UMAs o arresto de 36 horas.
En Chihuahua, el tema dejó de ser invisible. Y eso, en política pública, ya es medio camino ganado.

